La historia del colibrÃ
Esta tarde, mientras fumaba un pitillo en la calle, me acordé de una vieja historia de cuando yo era más niño y vivÃa en aquella casa de Oleiros que marcó mi infancia ayudándome, en cierto modo, a llegar sano a mi presente. Eran tiempos bonitos, rodeado de bosques y con un grupo de amigos genial… la vida me brindaba muy a menudo cosas nuevas.
Una mañana, paseando por el porche de nuestra casa, và un extraño ser picoteando el polen de una flor… y al acercarme, me costó creer lo que estaba viendo. Aquel diminuto ser volador era un colibrÃ, no entendÃa qué pintaba en un paÃs tan adverso y lejano a su habitat natural, pero aquello era un colibrÃ. No llegaba a los 4 centÃmetros, pero su vuelo era tan peculiar… al acercarme pude verle las plumas del lomo, las alas eran imposibles de destinguir en su frenético aleteo, pero tenÃa ojillos de pájaro y los tonos, asà como el pico y las plumas, no dejaban duda, aunque aquello fuera imposible… habÃa un colibri en mi jardÃn.
Aquello fue tema de árduo debate con mi padre, quien, como es parcialmente lógico, negaba totalmente la posibilidad de que aquello fuera cierto. Supongo que yo harÃa lo mismo, pero habrÃa que aclarar que el que suscribe, a aquellos diecipico años, se conocÃa de carrerilla todos los pájaros de Europa, y por algunos libros, parte del resto. Y lo bueno de ser chico de campo, es que conoces a los animales… y antes de aquello yo habÃa visto cientos de insectos, siendo el más curioso un abejorro que llevaba a sus crÃas adosadas al vientre en pleno vuelo, pero nunca habÃa visto algo asÃ…
Me encantarÃa poder viajar a algún momento del tiempo y el espacio en el que encontrarme junto a mi padre con aquella criatura, para darle la razón, si fue mio el error, como tantas y tantas veces, o para que me la diera él a mi, como muchas menos y muy contadas ocasiones.
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- Publicado:
- 13.11.08 / 7pm
- CategorÃa/s:
- El Mundo..., Mi Camino...


















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