…como el Pene de un Pitufo

Y la noche siguiente la llevé a un restaurante francés en Brooklyn.
   -  Ella: “Vaya ¡Qué trompa francesa azul más bonita!”
   -  Ã‰l: “Si, si… parece el pene de un pitufo.”
Hijo, voy a darte un consejo, en una primera cita no se te ocurra decir nunca “pene de un pitufo”, a las chicas no suele gustarles.
Ella suelta una carcajada contenida…
Pero aquella chica no era una chica corriente.

De “Cómo conocí a vuestra madre” (1×01)

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Siguiendo una recomendación de Uriondo hoy he visto el episodio piloto de “Cómo conocí a vuestra madre“, una serie que con solo 20 minutos ha conseguido enamorarme y de la que espero ver pronto muchos más capítulos (arre burrito arre). Como bien decía Miguel, tiene algo especial… los personajes son geniales y te sientes identificado con ellos, y los chistes son realmente buenos, o por lo menos de esos que te regalan risa fácil… y también coincido con él en que Barney promete y seguro que marcará una época.
Tras ver este primer capítulo de repente me he imaginado contándole esa historia a mis hijos… algún día, una larga historia llena de recuerdos y sonrisas, la historia en la que les contaría como conocí a su madre. Y he sabido, de un modo claro y conciso, que en la intimidad de nuestra habitación en la noche de bodas me encantaría poder escuchar ese sensacional “Autumn leaves” de Coltrane & Davis para bailarlo abrazado a ella, que me gustaría verla sonreír tranquila entre mis brazos, confiada en nuestro futuro y sabedora de que yo cuidaré de ella… y que cuando tres lustros después nuestros hijos tuvieran edad de escuchar y entender, tendríamos la misma ilusión que ese día por contar esa historia y muchas otras.
Una serie increíble… de corazón.


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