Otoño

180px-giuseppe_arcimboldo_-_autumn_1573.jpgLlevamos tan solo una semana de otoño; el frio, la lluvia y el viento se encargan de recordárnoslo a diario. El sol sale mas tímido por las mañanas y cada vez se se acuesta antes, y nosotros poco a poco iremos sacando los abrigos y preparándonos para un invierno que llegará antes de que acabe el Otoño.

Supongo que el frio deja ese algo nostálgico en el aire, y en estos días se hace inevitable echar mucho de menos a esa hadita con la que acurrucarse en el sofá, un abrazo de mamá o un rincón para tus pies en una mesa camilla.
Las cosas que me han ido pasando últimamente me han hecho sentarme a pensar, recapacitar sobre el mundo y mi forma de vivirlo… por lo demás mi vida no ha tenido grandes cambios, la gente que quiero sigue a mi lado demostrándome la realidad de aquello que decían en Tango Feroz: “El amor es más fuerte”.
Mientras tanto, si hicieramos una radiografía de mi cabeza encontraríamos un poco de todo: tranquilidad al ver bien a mi familia, orgullo al ver la gran mujer en la que se ha convertido mi hermana, falta de inspiración para un nuevo diseño del blog, interés nulo por la actualidad deportiva… y una profunda preocupación por alquien a quien quiero muncho y no veo bien del todo. A veces creo tener la sensibilidad afinada y saber cuando alguien está bien o no, y en algún caso pregunto: “¿Estás bien?“, a lo que casi siempre responden “¡Si!“. Evidentemente, no sabes si es cierto o la procesión va por dentro, solo puedes desear que lo sea y esperar que si algo le preocupa a ese alguien te lo cuente, obsesionarse con ayudar a esa persona puede convertir esa sensibilidad en susceptibilidad, y esto último es algo que no debería formar parte del carácter humano.


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